Los 9 helicópteros Pegasus de la DGT han tenido que quedarse en tierra dado que faltan algunas actualizaciones necesarias (exigidas por la Aviación Civil) así como realizar el mantenimiento de las aeronaves. En su día el Ministerio dijo que era una "cuestión de días", pero han pasado 2 meses y no hemos visto nuevas actualizaciones. A pesar de que saliese el concurso público para renovarlo, valorado en 51 millones, ninguna empresa ha decidido tomar riendas del asunto y asumir el reto de llevar el mantenimiento de estos helicópteros de 11 años que ya se consideran como tecnología obsoleta, por cuestiones como que su sistema necesita hasta 10 segundos para verificar correctamente la velocidad a la que circula un vehículo. Mientras algunos conductores aplauden la noticia como si se quitasen un peso de encima, los sindicatos llevan denunciando que más allá de las multas, existe un problema de gestión para 39 drones que se compraron en 2020 y que nunca se han usado como deberían. En España se hacen fórmulas de movilidad, como el renting de furgonetas, que cada vez cobra más protagonismo entre empresas de transporte por sus ventajas, pero en otros aspectos como la vigilancia aérea de la DGT seguimos atascados.
Qué es el helicóptero Pegasus y por qué nadie quiere mantenerlo
El famoso Pegasus de la DGT nació hace más de una década y prometía ser una gran amenaza si eras de los que más corría en la carretera. En aquel entonces, cada aparato llegó a costar unos 2,5 millones de euros, y su funcionamiento se basaba en una cámara MX15, que era capaz de grabar a larga distancia con la ayuda de un radar que, sobre el papel, podría medir la velocidad de tu vehículo.
- El problema es que ese radar necesita 10 segundos de seguimiento constante al coche para confirmar su velocidad. Y si coincide que hay un puente, un árbol, una nube o cualquier otro obstáculo, captar la infracción es casi un milagro.
- A todo esto se suma el coste de uso: 1.500 euros por cada hora de vuelo, lo que convierte cada salida en una operación carísima. Por si fuera poco, la flota acumula 11 años de servicio y los componentes están descatalogados, lo que imposibilita contar con repuestos o tecnología compatible con los helicópteros.
- Con todos estos impedimentos, el resultado final es que nadie quiere hacerse cargo del mantenimiento por tener que lidiar con una flota obsoleta, cara y poco fiable, lo que termina siendo poco rentable.
Helicóptero Pegasus: El fiasco del contrato de 51 millones que nadie quiere
El tema de helicóptero Pegasus se resume fácil: contrato caducado, concurso millonario que sigue sin ser suficiente y el lío de la DGT por tener que dejar su “arma estrella” en tierra. Si conduces, seguro que notas un alivio más que un problema, pero lo cierto es que detrás hay mucho descontrol:
- Contrato caducado: desde el 31 de agosto de 2025, no hay mantenimiento firmado y el Ministerio sigue sin mover ficha.
- Licitación desierta: la licitación subió de 40 a 51 millones y aun así, ninguna empresa quiere hacerse cargo de helicoptero Pegasus.
- Críticas sindicales y bloqueo político: los sindicatos denuncian que la privatización encarece el servicio y, sin presupuestos generales del Estado, es imposible ajustar la oferta para hacerla viable con el trabajo que supone el mantenimiento de aparatos con una tecnología más que obsoleta.
Helicóptero Pegasus DGT: multas de hasta 600€ que ahora no llegan
Si conduces y te gusta ir justo con los límites, puedes estar tranquilo porque el Pegasus helicoptero de momento sigue sin volar. Ten presente que, además de controlar la velocidad, estos aparatos también podían detectar si usabas el móvil, la distancia de seguridad entre vehículos e incluso si llevabas el cinturón de seguridad puesto.
- Multas: Con alguna de estas infracciones, podrías tener multas de hasta 600 euros y perder como máximo 6 puntos del carnet.
- Rentabilidad cuestionable: cada hora de vuelo cuesta 1.500 euros, y no siempre se consiguen generar suficientes multas para cubrirlo, por lo que la balanza gasto-beneficio nunca ha sido del todo clara. Por tanto, el impacto recaudatorio tampoco llega a justificar su coste operativo.
- Diferentes perspectivas: si eres conductor, sentirás que esta demora es un “respiro” temporal pero, detrás de esa sensación, hay una inversión millonaria que, en términos de seguridad real, da resultados discutibles. Apenas cumplen en condiciones reales, no están actualizados como para rendir suficientemente bien el tiempo que están volando y eso termina cuestionando si es realmente un arma temida si estás cometiendo alguna infracción en la carretera.
No es solo el Helicóptero Pegasus: los 39 drones también están parados
El problema sigue creciendo: y es que los 39 drones que compró la DGT en 2020 tampoco están operativos, y no se ha recibido una explicación clara por parte del organismo. Por su parte, los sindicatos lanzan quejas y acusaciones por no buscar alternativas más baratas y tecnológicas que complementen la vigilancia en la carretera, en lugar de estas opciones problemáticas y complejas. Todo ello acontece:
- Problemas de gestión: Los gastos en radares fijos siguen creciendo, pero las inversiones de los helicópteros y drones no dan ningún retorno ya que están parados.
- Falla la externalización: CCOO denuncia que la privatización encarece los costes y deteriora la calidad del servicio.
- Reorganización forzada: ante la falta de helicoptero Pegasus y dron, la DGT ha tenido que apostar más por radares móviles y patrullas terrestres. Muchos profesionales que dependen de la carretera han optado por contratar servicios de renting de furgonetas con gestión incluida para multas aéreas ya que también facilita el día a día para empresas de transporte. En Covey incluimos este servicio en las modalidades de renting premium y flexible para que no temas por sorpresas en la carretera.
Lo que era “Cuestión de días" que ya son meses ¿Cuándo volverán a volar?
Si eres de los que conduce y pensaba que el helicóptero Pegasus DGT iba a cambiar el panorama actual, de momento no hay fecha concreta para su vuelta. El Ministerio prometió que estos reajustes quedarían resueltos en unos días, pero ya son varios meses sin señales de que la flota vuelva a volar. De ahí, nacen nuevas preguntas:
- El debate del coste vs. necesidad: Con un mantenimiento millonario y tecnología de hace 11 años, nace la pregunta de si realmente hace falta mantener estos helicópteros o si solo eran una herramienta recaudatoria más que de seguridad vial.
- Posible solución por drones: una alternativa algo más barata y eficiente son los drones, que además suponen un menor coste de mantenimiento en comparación a los helicópteros Pegasus, por lo que podría reemplazar definitivamente a éstos.
Si conduces, puede que esta controversia con los helicóptero Pegasus DGT sea un alivio temporal, pero la reflexión queda clara: ¿vale la pena seguir invirtiendo en una flota tan cara y obsoleta, o es momento de replantear el modelo de vigilancia aérea en las carreteras españolas?